Reformas buscan consolidar la soberanía energética y mejorar la eficiencia de CFE y Pemex
Notipress.- El 12 de marzo, el Congreso de México aprobó un paquete de leyes secundarias dirigidas a la regulación del sector energético. Estas reformas incluyen la creación de nuevas normativas y la modificación de tres leyes asociadas, con el objetivo de fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) como empresas públicas del Estado.
Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía, explicó en la mañanera del 19 de marzo, entre las principales disposiciones se encuentra la consolidación de la planificación estatal en materia energética, la promoción de la transición hacia energías sostenibles y la implementación de mecanismos para evitar la venta ilegal de combustibles. Asimismo, se reconoce el principio de «justicia energética», orientado a garantizar tarifas accesibles para la población y asegurar el suministro eléctrico.
Las nuevas leyes incluyen la Ley de la Comisión Federal de Electricidad (LCFE), Ley de Petróleos Mexicanos (LPEMEX), Ley del Sector Eléctrico (LESE), Ley del Sector Hidrocarburos (LESH), Ley de Planeación y Transición Energética (LPTE), Ley de Biocombustibles (LBio), Ley de Geotermia (LGeo) y Ley de la Comisión Nacional de Energía (LCNE). Además, se aprobaron modificaciones en la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, la Ley del Fondo Mexicano del Petróleo y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
Uno de los cambios clave es la prevalencia de la CFE en la generación eléctrica, garantizando que inyecte al menos el 54% de la energía a la red. Además, se mantiene el compromiso de que las tarifas eléctricas no aumentarán por encima de la inflación.
Por otro lado, la Ley del Sector Eléctrico establece una mayor regulación del mercado mayorista, mientras que la Secretaría de Energía (SENER) asumirá un rol más activo en la planeación del sector, con facultades para supervisar los permisos y evaluar el impacto social de los proyectos energéticos. En el ámbito de los hidrocarburos, la nueva legislación simplifica el régimen fiscal de Pemex para aumentar su rentabilidad, estableciendo una tasa del 30% para el petróleo y del 12% para el gas.